Top tips cuidados de calatheas en otoño – invierno

Para muchos el final del verano es triste, pues marca el comienzo de la época más fría del año- Para otro, el otoño es una verdadera fiesta por su clima fresco y los árboles que cambian de color. Las plantas anuales que viven en el exterior comienzan a prepararse a si mismas para el rigor invernal, pero ¿Qué sucede con las plantas de interior? Pues al ser de otro tipo de climas tenemos que ayudarlas a sobrevivir este cambio estacional. 

Con las Calatheas has de tener especial cuidado en estas épocas pues son plantas tropicales que no están preparadas para los descensos de temperaturas abruptos de estas latitudes.  Esto no quiere decir que has de resignarte a ver tus plantas morir en invierno, porque con unos pocos cambios en su rutina se mantendrán preciosas todo el año. No te preocupes, que con estos top tips para cuidar Calatheas en otoño e invierno podrás tener todo a punto para estas fechas. 

Plantas, humanos y estaciones: Por qué debemos prepararnos para el invierno

Una de las cosas que más aprecio de tener plantas en casa es que me hacen sentir más conectada con los ciclos de la naturaleza. Esto puede parecer un poco hippie, pero la verdad es que los seres humanos tenemos nuestros propios ciclos, conocidos como ritmos circadianos y que también están afectados (entre otras cosas) por la cantidad de luz que percibimos. 

Como habrás notado, la duración del día va cambiando a lo largo del año, según las estaciones, y determinan la forma en que el reloj biológico programa los ritmos circadianos de plantas y personas. El ritmo circadiano tiene un impacto directo en procesos como el ritmo del sueño, el metabolismo, trastornos mentales, la obesidad, entre muchos otros. Es el reloj que nos indica la forma y el momento en que debe reacciona el organismo, regulándolo. Es como una asistente virtual que le recuerda a cada proceso el momento indicado para actuar.

Cuando llega el otoño, se marca el inicio de la parte oscura del año. Los días se hacen más cortos, las noches más largas y con ello entramos en un periodo de reposo casi obligado, que nos prepara lentamente para poder soportar el invierno. Con las temperaturas tan bajas y con tan poca luz, plantas y animales nos vemos obligados a bajar el ritmo de trabajo y producción durante el invierno. Pero esto es sólo un momento de reposo, en el que se recuperan fuerzas para volver a nacer con fuerza durante la primavera. 

Maravillas como la calefacción, la posibilidad de conservar los alimentos por más tiempo, el comercio e intercambio que nos permite tener ciertos productos aún fuera de temporada, los medios de transporte y todos los demás privilegios nos ayudan a seguir vivos y activos durante el invierno. Cuando tienes plantas te reconectas en cierta medida con estos ciclos, que hemos olvidado para vivir en el ritmo moderno de constante producción sin descanso. 

Preparar tus plantas para el invierno es una forma de recordar estas costumbres ancestrales, ese ritmo de vida de cuando no teníamos los recursos actuales que nos permiten sobrevivir aún cuando las condiciones ambientales no son las más óptimas y que son la forma más adecuada y natural de vivir, respetando los procesos espontáneos del organismo. También es un recordatorio de los ritmos mas naturales, reafirmando nuestra conexión con los procesos más atávicos y auténticos de la naturaleza, por lo que tendrá un impacto muy positivo en tu salud psico-emocional. 

¿Cómo afecta el otoño- invierno a las calatheas?   

Las Calatheas son plantas herbáceas perennes, es decir, que mantienen su follaje verde durante todo el año. Este tipo de plantas se caracterizan por no formar un tejido leñoso permanente y estarán en crecimiento continuo durante todo el año si las temperaturas son lo suficientemente cálidas. Pero que esto no te confunda, porque ellas también tienen un ciclo de crecimiento y reposo dictaminado por las estaciones. 

Recordemos que las Calatheas son plantas que provienen de Suramérica, donde las estaciones no son tan marcadas como en el hemisferio sur, pero si que hay periodos estacionales más o menos diferenciados. Si bien el invierno de esos países no tiene temperaturas tan extremas, hay un cambio en la cantidad de luz percibida y de temperatura; también hay épocas con más lluvias y otros meses más cálidos. A pesar de estos cambios, las temperaturas no varían de forma abrupta en estos ambientes y no hay heladas. Por esta razón es casi imposible mantener con vida una Calathea en el exterior si en la región que habitas las temperaturas descienden demasiado en otoño-invierno y es mejor tenerlas en el interior del hogar. 

Dentro de casa las condiciones medioambientales son mucho más estables y será más sencillo mantenerlas felices. Tu Calathea se mantendrá igual de colorida y preciosa durante los meses más fríos del año, pero has de tener cuidados particulares para que se adapte con éxito a la estación. No te preocupes, que no es nada complicado y estos ajustes permitirán que tu planta no sólo sobreviva al invierno, sino que despierte radiante y feliz para la primavera. 

Cuidados de la Calathea en otoño – invierno

Recuerda siempre que las calatheas son plantas que provienen de lugares con clima tropical, así que tienen requerimientos de humedad y temperatura bastante estables. En pocas palabras: ellas no están hechas para vivir de este lado del mundo, pues los cambios abruptos de las condiciones medioambientales pueden afectarlas negativamente, es decir, las mataría de inmediato. Es como si sacaras un oso polar y lo llevaras a vivir al desierto del Sahara. 

Gracias a todas las deidades vivimos en plena modernidad y tenemos que agradecer que, aún cuando las condiciones ambientales no sean las ideales para que una preciosa Calathea pueda vivir en el exterior, contamos con los medios para que haga vida en el interior de casa durante todo el año. Pero no basta con calefacción y agua, pues el secreto para mantenerlas felices y radiantes radica en el equilibrio y estabilidad de sus condiciones. Vamos a explicarte cómo lograrlo de forma más detallada: 

  • Riego 

A medida que descienden las temperaturas, el riego debe espaciarse y hacerse un poco menos frecuente. Esto es porque al bajar las temperaturas, el agua no se evaporará tan rápido del sustrato sino que se mantendrá hidratado por más tiempo. Recuerda siempre verificar la textura y humedad del sustrato antes de regar y revisa que los agujeros de drenaje de la planta no estén obstruidos. A mi me gusta poner siempre una capa de piedrecillas o pedacitos de poliestireno en el fondo de la maceta para olvidarme del riesgo de encharcamientos.

Uno de los errores típicos con las plantas en invierno es regarlas en exceso. Esto no quiere decir que vas a usar menos agua para regar. Es mejor espaciar bien los riegos, pero hacerlos abundantes, de este modo garantizas que la planta siempre tenga el agua necesaria para vivir. Empapa muy bien el sustrato y deja escurrir bien el agua. Recuerda verificar que no se empoce el exceso de agua que drena la maceta, en caso de que tengas un macetero decorativo o un platito para recogerlo. En esta estación, un buen drenaje es crucial para garantizar la supervivencia de la planta. 

  • Humedad 

Las Calatheas requieren humedad para mantenerse lozanas y preciosas. Hay quienes creen que al ser una temporada fría no hace falta pulverizarlas, pero la verdad es que al estar dentro de casa con la calefacción, el aire que las rodea será excesivamente seco. Así como tienes que usar un humectante especial para tu piel durante el invierno, hay que poner atención extra a los niveles de humedad de tu calathea. Además esto también te conviene, pues será beneficioso para tu sistema respiratorio, piel y cabello.

La forma más simple de mantener los niveles de humedad es adquirir un humidificador y mantenerlo funcionando dentro de casa. Son económicos y hay muchos modelos guapos que además ser verán bien con tu decoración. En caso de que no desees adquirir uno, puedes usar el viejo truco de las bandejitas con guijarros y algo de agua para poner cada maceta. También hay bandejas de agua que se colocan sobre los radiadores y permiten que se evapore el agua. ¿Otro truco? lleva tus plantas contigo la cocina o al baño. El vapor de la ducha y el agua de este ambiente les hará muy bien. No olvides pulverizar sus hojitas de vez en cuando y agruparlas, para que entre todas formen un frente unido contra la falta de humedad. 

  • Temperatura

Las Calatheas son tropicales, se ponen exuberantes en el calor y prefieren esa atmósfera cálida pero alta en humedad de la jungla tropical; así que su ambiente ideal nunca podrá tener una temperatura inferior a los 15° C (aproximadamente 70° F). Si en tu región las heladas son muy frecuentes y extremas, puedes considerar protegerlas en un pequeño invernadero (puedes encontrar unos en la web e incluso hay tutoriales para hacerlos en casa) en los días más helados.

Aunque parezca lógico ponerlas cerca de una fuente de calor para que aprovechen el ambiente, has de evitar ponerlas muy cerca del radiador o calefacción, pues estos aparatos resecan demasiado el aire y tu pobre planta quedará seca y destruida. Por otra parte, recuerda mantenerla lejos de puertas y ventanas porque las corrientes de aire heladas pueden matarlas aún cuando estén en perfectas condiciones. 
  • Iluminación 

Si tu planta vive siempre dentro de casa, no deberías tener mayor problema con la iluminación, sobre todo porque la recibe de forma filtrada. Si vives en una zona donde la cantidad de luz se reduce de forma abrupta durante el invierno, es recomendable hacerse con una lámpara de rayos UV. Que no te extrañe que sus hojas permanezcan recogidas durante más horas, recuerda que reaccionan a la cantidad de luz que perciben en el ambiente.

Aunque parezca tentador ponerlas un poquito al sol para que se caliente y disfrute del calorcito natural, no las dejes para recibir los rayos directos, aún cuando sea en una ventana. Las hojas de las Calatheas son delicadas y se quemarán si reciben sol. Puedes ponerla en un lugar que reciba más luz, pero filtrada, así garantizarás que sus colores y formas estarán protegidos y felices. 

  • Fertilización 

A medida que bajan las temperaturas, las plantas también disminuyen sus necesidades nutritivas, así que no hará falta fertilizar con tanta frecuencia como se hace en otras estaciones. Este es un periodo en el que las Calatheas entrarán en reposo, pero debes prepararlas para que regresen con todo en la siguiente temporada. Es por ello que nunca debes saltarte el tradicional último abono del año.

El último abono del año debe hacerse en otoño, de ser posible con un producto de liberación prolongada, como pastillas, gránulos o barritas que se entierran en el sustrato y van disolviéndose lentamente con cada riego. Esto le dará los nutrientes necesarios para enfrentar el invierno, además de preparar la planta para que regrese con muchísimo entusiasmo a su época de crecimiento en primavera y verano. 

  • Trasplantes y podas 

El trasplante debería hacerse en primavera, pero hay plantas que permiten hacer trasplantes durante el otoño. En el caso de las Calatheas es mejor abstenerse de moverlas de maceta y dejar este delicado proceso para el inicio del verano, que es cuando ella podrá extender sus raíces con toda la confianza y sufrirá menos durante este traumático proceso. De todas formas, el crecimiento durante estas épocas más frías es mínimo así que no te verás en la necesidad de trasplantar fuera de tiempo.

En cuanto a las podas, puedes prepararte para quitar las hojas más secas y antiguas, para que la planta evite invertir recursos de forma innecesaria, manteniéndose más robusta y preparada para seguir creciendo en primavera. Esto incluso es una forma de prepararla para la siguiente temproada. Si la has abonado de forma correcta, en la temporada de crecimiento se pondrá aún más frondosa y guapa.
  • Plagas 

Con el frío muchas de las temidas plagas desaparecen, pero no te confíes porque siempre se puede ser victima de las cochinillas algodonosa y araña roja, pues ellas no toman vacaciones de temporada. Otro gran enemigo invernal son los hongos, pues con las temperaturas tan frías se acumula por más tiempo la humedad. Hay quienes hacen una fumigada preventiva en otoño para prevenir los molestos insectos, además has de estar muy al pendiente con la frecuencia de riegos. 

 Recuerda que el secreto es la consistencia y el equilibrio. Mientras no te sobrepases con las frecuencias de riego, no las expongas al exterior o a corrientes de aire en ventanas y puertas, tus Calatheas deberían resistir a la perfección estas temporadas. Mantén la temperatura en el interior de casa equilibrada y vigila los niveles de humedad, agrupándolas o con un humidificador. Con esto asegurarás que las Calatheas sigan siendo el refugio verde durante todo el año. Mientras los demás se congelan, tu podrás relajarte en casa con tus plantas guapísimas. 

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Sobre la autora
Ame Rodríguez

Dedicada a crear un ejército de cactus, suculentas, poodles y gatos que me ayuden a conquistar el mundo. En el poco tiempo libre que me queda, juego, escribo y bailo.

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