Consejos
- Luz: Coloca la planta en un lugar donde reciba luz indirecta brillante. Evita la luz solar directa durante las horas más intensas del día, ya que puede provocar quemaduras en las hojas.
- Temperatura: La Cycas revoluta prefiere temperaturas cálidas y no tolera bien las heladas. Mantén la planta en un lugar con temperatura constante, evitando cambios bruscos de temperatura.
- Riego: Riégala de manera regular durante la temporada de crecimiento (primavera y verano), permitiendo que el suelo se seque ligeramente entre riegos. Reduce el riego durante el invierno cuando la planta está inactiva.
- Suelo y drenaje: Utiliza un sustrato bien drenado para macetas que permita que el agua se escurra fácilmente. Evita que la planta permanezca en suelo húmedo por períodos prolongados, ya que esto puede provocar pudrición de raíces.
- Fertilización: Aplica un fertilizante equilibrado diluido una vez al mes durante la temporada de crecimiento para proporcionar los nutrientes necesarios. No fertilices durante el invierno.
- Podas: Retira las hojas muertas o dañadas según sea necesario para mantener una apariencia ordenada y prevenir problemas de salud en la planta.
- Transplante: Transplanta la Cycas revoluta a una maceta ligeramente más grande cuando sus raíces llenen completamente la maceta actual, generalmente cada dos o tres años.
Datos curiosos
La Cycas revoluta es considerada un "fósil viviente" porque ha existido en la Tierra prácticamente sin cambios durante millones de años. Es una de las plantas más antiguas que aún existen en la actualidad.
Signos de debilidad
Algunas especies de Cycas revoluta se encuentran en peligro de extinción debido a la pérdida de hábitat, la sobreexplotación y la recolección no sostenible para el comercio de plantas ornamentales.