Prefiere luz indirecta brillante, pero también puede tolerar luz media. Evita la exposición directa al sol, ya que puede quemar sus hojas delicadas.
Permite que la capa superior del suelo se seque antes de regar nuevamente. Asegúrate de no dejarla encharcada, ya que puede ser propensa a la pudrición de las raíces.
Se adapta mejor a temperaturas cálidas, entre 18°C y 24°C, y evita las corrientes de aire frío.
Utiliza un sustrato bien drenado y rico en materia orgánica para mantener un buen crecimiento.
Datos curiosos
A diferencia de otras plantas de la familia Monstera, que desarrollan hojas grandes y perforadas, la Monstera Minima es conocida por sus hojas pequeñas y compactas, lo que la convierte en una opción ideal para espacios más reducidos.
Signos de debilidad
Hojas amarillentas: Puede indicar falta de nutrientes o un exceso de agua.
Hojas marchitas y secas: Suelen ser un signo de falta de agua o humedad insuficiente.
Hojas blandas y marchitas: Puede ser un indicativo de exceso de agua o raíces dañadas.
Hojas caídas: Puede ser resultado de un riego excesivo o falta de luz adecuada.
Tallos débiles y delgados: Indica una falta de nutrientes o luz insuficiente.
Manchas en las hojas: Pueden ser causadas por enfermedades, plagas o exposición a temperaturas extremas.