- No es segura para las mascotas, ya que puede ser tóxica si es ingerida.
- Una excesiva cantidad de agua puede destruir sus hojas. Antes de regar, recuerda siempre revisar la tierra primero.
- Luz: Se adapta a cualquier nivel de luz.
- Riego Moderado: Cuando el sustrato se esté secando.
- Humedad: No le gusta refrescarse, no hay que pulverizar sus hojas.
- Consejo top: Fertilizarla una vez cada dos semanas fomentará su crecimiento y salud.
- Se dice que tener un Jade en casa atrae salud y buena suerte. Y según el Feng-Shui, atrae también prosperidad y abundancia.
Preguntas frecuentes
Las hojas redondeadas y carnosas recuerdan a monedas. En el feng shui chino se considera símbolo de prosperidad y se regala para abrir negocios o estrenar casa. La leyenda dice que cuanto más prospera la planta, más prospera económicamente la familia.
Sí. Contiene compuestos saponínicos que provocan vómitos, diarrea, depresión y descoordinación en perros y gatos. La toxicidad es moderada y los síntomas pueden ser notables. Es una de las suculentas más reportadas en consultas veterinarias.
Es una de las suculentas más longevas: con cuidados adecuados puede superar los 100 años. Existen ejemplares centenarios en jardines botánicos europeos. Crece muy lentamente pero indefinidamente, formando troncos gruesos y leñosos con la edad.
Sí, en plantas adultas y con luz brillante. Da racimos de pequeñas flores blancas o rosadas en forma de estrella, en otoño-invierno. Necesita un periodo invernal fresco (10-15°C) para iniciar floración. En interior climatizado todo el año rara vez florece.
Aunque más resistente que muchas suculentas tropicales, no tolera heladas: por debajo de -2°C las hojas se dañan y caen. En interior con calefacción no hay riesgo, pero balcones expuestos a frío fuerte pueden afectarla. Tolera fresco (5-10°C) sin problemas.
Es nativa de Sudáfrica y Mozambique, en zonas semiáridas con inviernos suaves. Crece silvestre como arbusto leñoso de hasta 2 metros. Se cultiva como ornamental en Europa desde el siglo XVIII y es una de las suculentas más extendidas mundialmente.
Jade
Carassula ovata también conocida como arbol de Jade.
- No es segura para las mascotas, ya que puede ser tóxica si es ingerida.
- Una excesiva cantidad de agua puede destruir sus hojas. Antes de regar, recuerda siempre revisar la tierra primero.
- Luz: Se adapta a cualquier nivel de luz.
- Riego Moderado: Cuando el sustrato se esté secando.
- Humedad: No le gusta refrescarse, no hay que pulverizar sus hojas.
- Consejo top: Fertilizarla una vez cada dos semanas fomentará su crecimiento y salud.
- Se dice que tener un Jade en casa atrae salud y buena suerte. Y según el Feng-Shui, atrae también prosperidad y abundancia.
Preguntas frecuentes
Las hojas redondeadas y carnosas recuerdan a monedas. En el feng shui chino se considera símbolo de prosperidad y se regala para abrir negocios o estrenar casa. La leyenda dice que cuanto más prospera la planta, más prospera económicamente la familia.
Sí. Contiene compuestos saponínicos que provocan vómitos, diarrea, depresión y descoordinación en perros y gatos. La toxicidad es moderada y los síntomas pueden ser notables. Es una de las suculentas más reportadas en consultas veterinarias.
Es una de las suculentas más longevas: con cuidados adecuados puede superar los 100 años. Existen ejemplares centenarios en jardines botánicos europeos. Crece muy lentamente pero indefinidamente, formando troncos gruesos y leñosos con la edad.
Sí, en plantas adultas y con luz brillante. Da racimos de pequeñas flores blancas o rosadas en forma de estrella, en otoño-invierno. Necesita un periodo invernal fresco (10-15°C) para iniciar floración. En interior climatizado todo el año rara vez florece.
Aunque más resistente que muchas suculentas tropicales, no tolera heladas: por debajo de -2°C las hojas se dañan y caen. En interior con calefacción no hay riesgo, pero balcones expuestos a frío fuerte pueden afectarla. Tolera fresco (5-10°C) sin problemas.
Es nativa de Sudáfrica y Mozambique, en zonas semiáridas con inviernos suaves. Crece silvestre como arbusto leñoso de hasta 2 metros. Se cultiva como ornamental en Europa desde el siglo XVIII y es una de las suculentas más extendidas mundialmente.