Guía de cuidados del Jade

El jade (Crassula Ovata)  es una planta fantástica, no sólo porque tiene muy buen porte, es muy resistente y fácil de propagar, sino que además tiene una reputación excelente. Se dice que esta plantada buena suerte y atrae la prosperidad y abundancia. No se si esto sea cierto, pero estoy segura de que tener un jade en casa si que te hará mucho más feliz.

Si te animas a sumar un jade a tu familia debes prestar atención a esta guía de cuidados del jade, te aseguro que se pondrá precioso. 

Verde y brillante: algunos datos sobre el jade 

  • El Jade es una suculenta como habrás notado en sus hojas carnosas y brillantes. Almacena agua, así que es perfecta para dueños olvidadizos y distraídos que se saltan los riegos.
  • Hay muchas variedades de jade. Hay uno que le dicen “orejitas de Shrek” y tiene hojitas tubulares con puntas rojas. El jade tricolor tiene secciones blancas, mientras que el llamado Jade atardecer tiene puntas rojas y amarillas.
  • Según el Feng Shui, el jade es una planta con muy buena energía, por sus hojas redondeadas, raíces profundas y su crecimiento acelerado. Por esta razón se recomienda colocarla en el badua de las finanzas y el dinero.
  • El jade es una planta muy longeva, puede durar casi medio siglo, por lo que es común en algunas culturas regalarlas como a quienes estrenan piso o a recién casados. Simboliza el deseo de una relación larga, en la que haya mucha prosperidad financiera y crecimiento personal.
  • Con el paso del tiempo los tallos del Jade tienden a engrosarse, tornándose leñosos y de color café. Esto las hace parecer árboles en miniatura y son magníficas para quienes están aprendiendo a hacer bonsais, porque crecen rápido, son muy resistentes y es posible entrenarlas para que adquieran formas preciosas.

Cómo cuidar el Jade 

Iluminación 

Si tienes una sección donde da el sol directo, es el espacio ideal para el Jade. Le encanta recibir el sol directo, de hecho sus hojitas se broncean: adquieren un tono rojizo en las puntas por acción de los rayos solares. La buena noticia es que si bien necesita iluminación abundante, es una guerrera que puede vivir con luz artificial o en lugares de poca luz.

Riego

El jade, como buena suculenta, prefiere los riegos espaciados. En el caso de esta planta, menos es más. Es preferible que te olvides de regarla a que se te pase la mano con el agua pues es susceptible a la pudrición de las raíces. Recuerda esperar a que el sustrato esté bien seco antes de regar, esto puede ocurrir cada 2 o 3 semanas, revisa antes de regar. En invierno deberás disminuir la frecuencia de riego, a una vez al mes. Evita que el agua caiga en sus hojitas carnosas, pues se manchan y deterioran. Mejor riega por los lados de la maceta para evitar accidentes. 

Temperatura y humedad 

Estas plantas se adaptan muy bien a los climas cálidos o medios, así que viven muy bien en lugres bien ventilados. No soportan la heladas. Si en donde vives llega a temperaturas inferiores a los 10°C, debes protegerla dentro de casa o en un lugar más cálido. 

Sustrato y macetas

El sustrato universal le viene muy bien, pero lo ideal es usar un sustrato para cactus y suculentas, con un PH un poco ácido. Hay trucos caseros para aumentar la acidez del sustrato. En cuanto al fertilizante, puedes usar uno balanceado en proporciones ligeras, muy diluidos para evitar sobre alimentar la planta. Recuerda poner guijarros en el fondo para hacer más eficiente el drenaje.  

Es recomendable usar una maceta pesada, pues si bien es cierto que el sistema de raíces no suele ser demasiado profundo, con los años tiende a ponerse frondosa y aumenta el peso en la parte superior. Si la maceta es muy ligera, sólo hará falta que le respiren cerca para que se voltee, haciendo un desastre con el sustrato sobre tu suelo inmaculado. Aprovecha para usar una linda maceta decorativa que le añada peso. 

Trasplantes y propagación 

El jade, en condiciones ideales, es una planta que crece con un ritmo muy acelerado, así que es normal que su maceta le quede pequeña luego de unos meses. En este caso puedes trasplantar a una maceta nueva pero también puedes dejarla así para controlar su tamaño, no le hará daño. Lo idea es hacer los trasplantes al inicio de la primavera, cuando está comenzando su etapa de crecimiento. 

Propagar el jade es una de las cosas más sencillas del mundo. Puedes usar los tallos o las hojitas, dejándolas sobre un poco de sustrato húmedo. Yo suelo poner a un lado de la planta las hojitas que caen, así sin mucho trabajo y casi siempre nacen. 

Otra forma sencilla y rápida de hacerlas desarrollar raíces es colocándolas en agua, teniendo cuidado de sumergir sólo la punta de la hoja o el extremo inferior del tallo. En poco tiempo tendrás tu pequeño jade, que podrás trasplantar a su maceta y cuidar. Podrás tener tu ejército de Jade o regalarlas a tus amigos y familiares. Es como regalarles un amuleto de buena suerte, prosperidad y alegría. 

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Sobre la autora
Ame Rodríguez

Dedicada a crear un ejército de cactus, suculentas, poodles y gatos que me ayuden a conquistar el mundo. En el poco tiempo libre que me queda, juego, escribo y bailo.

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