Aliméntalas: Cómo y cuándo es adecuado usar fertilizantes

Tienes unas plantas preciosas, grandes y radiantes. Todo marcha bien, pero en algún punto comienzas a notar que tu planta luce un poco rala, se le han caído las hojas, está como tristona, amarilla y ya no da flores ni crece ni nada.

Es muy posible que tu plantita tenga un problema de nutrientes y no, tu Calathea no tiene anemia, sólo necesita un poco de fertilizante. 

¿Mi planta necesita fertilizante?

Las plantas son unos seres vivos increíbles, capaces de generar su propio alimento utilizando agua, luz solar y los nutrientes del sustrato. Cuando las plantas están en el exterior, el sustrato se enriquece progresivamente con la lluvia y otros factores; pero cuando se trata de las plantas de interior en macetas, es común que el sustrato se quede corto para cumplir los requerimientos nutricionales de las plantas. 

Si la planta está en un sustrato empobrecido, empezarás a notar que la planta luce decaída, no crece, no florece, pierde hojas y se ve un poco rala.

Pero este no es el único momento en que deberías usar abonos o fertilizantes, no hay que llegar a este extremo. Puedes usar fertilizantes cuando: 

- La planta está en la estación de crecimiento. Casi toas las plantas de interior crecen y se desarrollan más en los meses entre primavera y verano, pero esto varía según las especies. Consulta tu ficha de cuidado de Be.Green o nuestra web.

- Las raíces de la planta han tomado todo el sustrato. Pasa que cuando requieren un trasplante, muchas plantas forman una red grande de raíces que ocupan todo el cepellón de sustrato en la maceta. En ese momento es urgente cambiarla a una maceta más grande y complementar el cambio con un poco de abono.

- Llegan las temperaturas bajas. En otoño debe aplicarse un último ciclo de fertilizante, para que la planta se prepare para la llegada del invierno y pueda sobrevivirlo exitosamente. 

No todos son iguales: tipos de abono y fertilizante

Los fertilizantes o abonos son productos cargados de nutrientes que se encargarán de enriquecer el sustrato donde está sembrada la planta, mejora su calidad y mejor el desarrollo de las plantas al ofrecerle todo lo que necesita para crecer. Si bien hay quienes usan la palabra fertilizante y abono como sinónimos, hay quienes hacen la distinción de que los fertilizantes son compuestos inorgánicos y los abonos tienen un origen orgánico.  

Existen muchos tipos de fertilizantes y abonos en el mercado. Hay abono universal para plantas de interior, mientras que otros son muy específicos para cierto tipo de plantas. En su mayoría estos abonos se componen de los nutrientes principales que son: 

  • Nitrógeno: estimula el crecimiento de las plantas, las pone frondosas y crea brotes jugosos. Se debe evitar usarlo en invierno, porque aumenta la sensibilidad al frío. 
  • Fósforo: contribuye al desarrollo de las raíces, estimula la producción de flores y frutos, además de tallos resistentes. 
  • Potasio: este compuesto químico ofrece resistencia a las enfermedades y equilibra el nitrógeno, además de proteger a las plantas de las temperaturas extremas. 
Además de estos nutrientes, también se requiere la intervención del hierro, calcio, azufre y magnesio. Casi todos los fertilizantes ofrecen una mezcla equilibrada de estos nutrientes, adecuándose a los requerimientos de cada planta. Y es que hay especies que requieren más hierro, otras prefieren suelos más acídicos, mientras que otras necesitan nitrógeno. 

¿Cómo usar fertilizantes?

  • Busca el fertilizante adecuado

Antes de comprar un fertilizante para alimentar tu pequeño ejército verde, has de saber que requieres un fertilizante que se adecue a la necesidades particulares de las especies de plantas que tengas. Hay fertilizantes universales para plantas de interior, otros para suculentas y cactus, entre otros. 

  • Riega primero

No apliques el fertilizante en la tierra seca. Riega primero, sin encharcar, espera una hora y aplica el fertilizante. El agua ayudará a disolver los nutrientes y los llevará a las raíces. 

  • Lee las instrucciones

Parece una cosa obvia, pero muchas plantas han muerto de sobre-alimentación pues las personas no leen los empaques y no presta atención a las medidas y métodos de aplicación. Lee cuidadosamente y sigue al pie de la letra las instrucciones, sobre todo en lo referente a cantidad y frecuencia. 

  • ¿Líquido, en grano o barritas?

Puedes encontrar fertilizantes líquidos, que deben mezclarse con agua y regar la planta. Otros son granulados y deben regarse en el sustrato y mezclarse un poco. Mis preferidos son los fertilizantes de liberación lenta o prolongada. Vienen en forma de barritas o pastillas que se introducen en un agujerito cerca del sustrato y liberan sus nutrientes cada vez que riegas. Duran más tiempo y como son de acción gradual, es más fácil utilizar la dosis controlada. 

  • Evita exagerar

Un exceso de nutrientes no hará que tu planta se vea más linda, crezca más rápido ni de más flores. EL exceso de fertilizante puede quemar las raíces, detener el crecimiento y hasta matar tu planta. Así que no te vayas hasta arriba, en este caso es mejor que falte un poquito a que sobre. 

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Sobre la autora
Ame Rodríguez

Dedicada a crear un ejército de cactus, suculentas, poodles y gatos que me ayuden a conquistar el mundo. En el poco tiempo libre que me queda, juego, escribo y bailo.

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