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Cómo se reproducen las plantas: tipos e importancia de la reproducción vegetal

En el artículo de hoy hablaremos de todo lo relacionado con la reproducción vegetal y también veremos cómo este hecho está directamente relacionado con la buena salud de todo el planeta. Si eres un apasionado del mundo vegetal, ¡lee con mucha atención!

¿Cómo se multiplican las plantas?

Tipos de plantas

Existen más de 300.000 especies de plantas, que podemos clasificar, de forma general, en dos grandes categorías:

Tipos de reproducción

No todas las especies se reproducen del mismo modo, aunque podemos dividirlas en dos grandes grupos: las que se reproducen sexualmente y las que lo hacen de forma asexual:

1. Reproducción sexual

La reproducción sexual es aquella en la que la unión del material genético masculino y femenino da lugar a un nuevo ser. En las plantas, es el método reproductivo más habitual.

Casi todas las plantas que se multiplican de forma sexual, florecen y dan semillas. En el interior del ovario de las flores se encuentran unas células femeninas y masculinas llamadas. gametofitos.

El proceso de la reproducción se desencadena cuando la planta es polinizada. La polinización se produce cuando los insectos o pequeños animales voladores como los colibrís, abejas o moscas trasladan el polen de unas plantas a otras.

La reproducción sexual tendrá lugar cuando el polen procedente de una flor de gameto masculino quede depositado en otra de gameto femenino. El polen comenzará a germinar, dará lugar a una nueva flor que a su vez producirá semillas y así sucesivamente.

La reproducción sexual puede ser de dos tipos:

  • Autogamia
    En este caso, la propia planta produce los gametos masculino y femenino. Esta forma de reproducción, muy habitual, por ejemplo, en islas, o lugares de maleza, permite mantener intactas las características genéticas de su especie, algo indispensable para que la planta sobrevivir y adaptarse a un determinado entorno.
  • Alogamia
    Hablamos de alogamia cuando la polinización y fecundación se produce entre plantas de distintas especies. Esto hace que el código genético de ambas se entremezcle dando lugar a nuevas especies. Actualmente, es muy habitual que en los viveros se utilice esta forma de reproducción para crear nuevas variedades.

2. Reproducción asexual

Hablamos de reproducción asexual cuando a partir de la célula de una planta se crea otra idéntica, debido al procedimiento de mitosis.  La reproducción asexual se suele dar en las plantas no vasculares, es decir, en las que no tienen raíces, tallos ni vasos que conduzcan la savia.

Existen multitud de plantas que pueden multiplicarse de forma asexual mediante alguno de estos 4 procesos:

  • Mitosporas – La planta crea esporas por división celular (mitosis). Es la forma de reproducción habitual de hongos y helechos.
  • Reproducción vegetativa – En este caso, la planta se multiplica a partir de un fragmento de la misma. Este tipo de reproducción es muy utilizada en floristería y jardinería para obtener un mayor número de unidades de una determinada especie. La reproducción vegetativa se puede realizar de diferentes formas: haciendo injertos, cortando un trozo del tallo, dividiendo la raíz, etc.
  • Apomixis – Algunas plantas tienen cuentan con óvulos diploides, que tienen la propiedad de producir semillas sin necesidad de ser fertilizadas. Esto hace que las plantas nacidas mediante este sistema sean idénticas a su progenitora.
  • Propágulos – Son partes de la planta que, al ser separadas de ella, pueden crear otra planta idéntica a la original. Los propágulos pueden estar formados por multicélulas (yemas, semillas, tubérculos, etc), o por una sola célula, como es el caso de las esporas.

Requisitos esenciales para que las plantas se reproduzcan de forma óptima

Los tres elementos esenciales que las plantas necesitan para vivir son: carbono, oxígeno e hidrógeno. Además, necesitan nutrirse con minerales y nutrientes que, en su hábitat natural, obtienen directamente de la tierra.

En las plantas de interior, dichos nutrientes esenciales, (potasio, calcio, magnesio, hierro, cobre, zinc, o cloro, entre otros), deben incorporarse periódicamente en forma de fertilizante, para que nuestras plantas crezcan en condiciones óptimas.

La mejor época para reproducir tus plantas de interior es a comienzos de la primavera. ¡siembra tus bulbos, tubérculos, esquejes o raíces para disfrutar de nuevas plantas llenas de vida y color!

Importancia de la reproducción de las plantas

Solemos considerar que las plantas, debido a la belleza y vistosidad de sus hojas y flores, cumplen una función meramente decorativa. Sin embargo, nada más lejos de la realidad ya que su existencia es vital para que tanto los animales como las personas, obtengamos alimentos y podamos respirar.

En el hogar, las plantas son auténticas fábricas naturales de oxígeno, capaces de purificar y regular la humedad ambiental. ¡Por ello entender su sistema reproductivo y aplicarlo a nuestras plantas de interior, supone un beneficio extra para todos!

Concienciarnos desde pequeños de la importancia del cultivo, mantenimiento y propagación de las plantas fundamental para preservar el equilibrio medioambiental y nuestra propia supervivencia como especie. ¡Mientras más vegetación exista a nuestro alrededor, mejor será el aire que respiramos!

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Sobre la autora...
Yvonne Briones

Hay algo que las plantas y la creación de contenido tienen en común: la geometría natural. Me encanta crear el contenido visual y manejar las campañas de Be.Green.

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