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Cómo hacer abonos caseros

¿Sabías que puedes compartir tu café matutino con tus plantas? Cada cierto tiempo es fundamental añadir algo de fertilizante al sustrato de nuestras plantas, sobre todo cuando está en macetas, para complementar la cantidad de nutrientes disponibles; pues esto mejora la fertilidad y vida de la planta. Si bien puedes comprar algún abono orgánico (en nuestra tienda, en la sección de accesorios podrás encontrarlos), es posible reciclar algunos desechos orgánicos que quedan en casa para hacer abonos caseros. 

La ventajas del abono casero 

Los abonos y fertilizantes comerciales tienen su encanto, son bastante efectivos y prácticos; sin embargo son de uso delicado, al ser muy concentrados pueden afectar el balance nutritivo del sustrato si no se emplean correctamente. Por otra parte, pueden contaminar si están hechos con componentes artificiales y muchos contribuyen con la acidificación excesiva de los suelos. Por esta razón, aún cuando compres abonos preparados listos para usar, conviene que sean orgánicos.

Los abonos orgánicos caseros son fantásticos porque: 
  • Reduces la cantidad de desechos, pues podrás aprovechar unos cuantos para alimentar tus plantas.
  • Al ser de materiales reciclados, son más económicos y amables con el medio ambiente
  • Es suave. No altera de forma dramática el balance químico del sustrato, así que no dañará tu planta
  • Aporta una serie de nutrientes de forma suave y natural a tus plantas
  • Muchos funcionan también como repelentes naturales contra ciertas plagas. 

Recetas de abonos caseros 

Abono de plátano/bananas

Los plátanos son ricos en potasio y su cáscara rebosa de este nutriente que tu planta necesita para hacer la fotosíntesis de forma efectiva y para crear resistencia a las plagas. Para hacer tu abono de plátano debes hervir la cáscara de un par de plátanos por 15 minutos.

Deja enfriar y riega tu planta con esta infusión. 

Abonos de cáscaras de huevos 

Las cáscaras de huevos son ricas en carbonato de calcio y otros minerales, además puede servir como repelente de insectos contra caracoles y orugas. Enjuaga y deja secar las cáscaras de huevos. Luego tritúralas usando un mortero o un procesador de alimentos.

Añade el polvo alrededor de la base de las plantas para usarlo como insecticida y mézclalo con el sustrato para que funcione como fertilizante. 

Abono de cenizas de madera

Si tienes chimenea o si has hecho un asado con madera, puedes usar la ceniza que queda como abono; pues contienen grandes cantidades de potasio y calcio, además repele las hormigas y otros insectos.

Para usarlo como abono sólo debes tomar un puñado de ceniza y disolverla en agua. Riega tu planta o espárcela en el terreno. 

Abono con posos de café

No botes el poso de café que queda cada mañana, pues puede servir como abono para tus plantas. El café es genial para las plantas acidófilas (gardenia, camelias, hortensias, fucsias, azalea, rododendros, anturios, helechos, begonias, ciclamen, dalias, entre otras) pues altera el PH del suelo ligeramente para favorecer su desarrollo, además de contienen nitrógeno y minerales esenciales.

Como si fuera poco, le gusta a las lombrices de tierra (que son maravillosas para tu planta) y aleja ciertas plagas.

Para hacer un abono con posos de café debes dejar que se seque después de preparar tu café. Puedes ponerlo en una bandeja extendido cerca de una ventana. Este café seco lo mezclarás luego con el sustrato de tu planta, en una proporción de 10% o menos. Recuerda que debe usarlo en cantidades mínimas, porque puedes alterar mucho el PH del sustrato. 

También puedes hacer fertilizante líquido mezclando el café con agua (en pequeñas cantidades) y dejándolo reposar toda la noche. Luego puedes regar la planta con la mezcla. Si te ha quedado un poco de café en la cafetera y tienes una de estas plantas acidófilas, puedes aplicarlo directamente, diluyéndolo muy bien con agua. 

Abono con agua de arroz

Cuando laves y enjuagues el arroz antes de cocinarlo, no tires el agua blanquecina que queda. Utilízala para regar tus matas de forma regular.

Esta agua tiene micronutrientes que pueden ser absorbidos por las raíces. Yo lo uso con mis suculentas y las mantiene preciosas, crecen muy rápido y muy sanas. 

Abono con vinagre de manzana

El vinagre de cidra de manzana es espectacular para las plantas acidófilas. Para prepararlo, disuelve una cucharadita por cada litro de agua y riega tu planta con esta mezcla.

Esto debes hacerlo una vez cada 2 o 3 meses, exagerar puede tener el efecto contrario y afectar tu planta. 

El abono debe aplicarse por temporadas, respetando los ciclos de vida de la planta. Si has comprado en nuestra tienda online, de seguro tienes una ficha con el resumen del cuidado de tu plantita y las recomendaciones de abono. También puedes consultar nuestra sección de cuidados.

De todas formas los abonos caseros suelen ser muy suaves con las plantas, así que puedes aplicarlos con un poco más de libertad. Estoy segura de que tus plantas te lo agradecerán y se pondrán aún más hermosas. 

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Sobre la autora...
Ame Rodríguez

Dedicada a crear un ejército de cactus, suculentas, poodles y gatos que me ayuden a conquistar el mundo. En el poco tiempo libre que me queda, juego, escribo y bailo.

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