Cuidados de la planta del maíz: Guía útil, cuidados y consejos

La planta del maíz, procedente de México, tiene una asombrosa capacidad de adaptación para desarrollarse en lugares con climas muy distintos. De ella se dice que es la planta de los mil usos ya que se utiliza de muy diferentes maneras: sus granos se consumen directamente, cocidos o preparados de infinitas formas.

Además, sus aplicaciones en la fabricación de productos agroalimentarios, farmacéuticos, químicos, textiles o metalúrgicos son prácticamente ilimitadas. ¡Hasta se usa como combustible!

La planta del maíz se compone de 4 partes:

  • Tallo

Los tallos del maíz se mantienen rígidos y erguidos incluso aunque la planta llegue a medir alturas que sobrepasan hasta 8 metros de altura. Son muy similares a la caña de azúcar.

  • Inflorescencia

El maíz produce flores masculinas y femeninas. La parte masculina es la más reconocible, con forma de espiga. La femenina es una especie de ramificación lateral que brota a ambos lados de la planta.

  • Hojas

Las hojas son de gran tamaño y forma alargada. A veces sus bordes incluso pueden llegar a cortar. Están recubiertas de una especie de pelusa suave.

  • Raíces

Las raíces son las encargadas de afianzar la planta al terreno. En general permanecen bajo tierra, aunque no es raro que algunas partes sobresalgan del suelo.

Cómo cultivar la planta del maíz

  • Suelo

El maíz suele adaptarse bien a todo tipo de terrenos, aunque se sienten más a gusto en los que tienen buena profundidad y gran cantidad de nutrientes. También es muy importante un terreno que drene bien para evitar la putrefacción de las raíces. Para preparar el suelo de forma óptima, sigue estos dos pasos:

Prepara el terreno. Lo mejor es arar para que la tierra quede suelta y libre de malas hierbas. Siembra semillas de alta calidad para minimizar el riesgo de parásitos y enfermedades. Practica surcos en la tierra y echa en ellos las semillas, dejando espacios de unos 20 cm entre ellas.
  • Luz

Esta planta requiere gran cantidad de luz solar. Para que pueda desarrollarse en óptimas condiciones, conviene realizar la siembre entre el final de la primavera y el inicio del verano. El sol y el calor son sus grandes aliados ya que en caso de que bajasen las temperaturas, los granos se pudrirían. 

  • Temperatura

El maíz puede llegar a resistir temperaturas mínimas de hasta 8º y máximas de 30º. Por encima o por debajo de ellas, pueden surgir problemas ocasionados por una incorrecta absorción del agua y los nutrientes que necesita para vivir. Para que la planta fructifique

Cuidados generales

  • Riegos

El maíz necesita gran cantidad de agua, por lo que los riegos deberán ser diarios. En la etapa de crecimiento, no necesita tanta cantidad de agua y solo deberás vigilar que el nivel de humedad se mantenga. Cuando alcanza el estado vegetativo, volverá a precisar de nuevo los riegos para poder florecer. Cuando el fruto (la mazorca) esté en proceso de maduración, podrás espaciar de nuevo la frecuencia de riegos.

  • Fertilizantes y abonos

Para que el maíz crezca de forma correcta, debes procurarle una buena dosis de minerales. Utiliza un abono con buena cantidad de nitrógeno, especialmente en la fase de crecimiento vegetativo. Después, durante el periodo de crecimiento, ya podrás disminuir la cantidad de abono. La última etapa de abonado será la más ligera ya que es en ese instante cuando se desarrollan los granos de las mazorcas. Además del fertilizante, también es conveniente usar un buen herbicida para evitar que crezcan malas hierbas alrededor de las plantas.

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Sobre la autora
Ame Rodríguez

Dedicada a crear un ejército de cactus, suculentas, poodles y gatos que me ayuden a conquistar el mundo. En el poco tiempo libre que me queda, juego, escribo y bailo.

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