Recomendaciones
- Esta exótica planta es de origen africano tropical, pero lleva bien los climas templados y soporta temperaturas de hasta -2 grados.
- Puede ser tóxica para humanos o mascotas, causando dolores de barriga por la ingesta de hojas. Cuidados
- Luz: Se adapta a cualquier nivel de luz pero prefiere la exposición a la luz directa del sol o semisombra.
- Riego Moderado: Una vez a la semana en invierno. Dos veces a la semana en verano. Cuando el sustrato esté seco.
- Humedad: Le gusta mucho sentirse fresca, pulverízala dos veces a la semana.
- Consejo top: Es de crecimiento lento, por lo que recomendamos trasplantarla solo cada 3 años. Un sustrato de buen drenaje es ideal. Beneficios
- Es una planta decorativa muy agradecida y duradera. Ideal para todo tipo de espacios, con mucha o poca luz.
- Se puede utilizar para crear separadores de espacios de trabajo, o zonas de descanso.
- Muy decorativa por su toque tropical. Cuando está feliz, echa flores en verano. Ayuda a purificar el aire.
Preguntas frecuentes
Las hojas grandes, alargadas y nervadas de la Strelitzia nicolai recuerdan claramente a las del Musa, pero no son parientes: pertenecen a familias distintas (Strelitziaceae vs Musaceae). La similitud es un caso de evolución convergente: ambas plantas crecen en climas tropicales con vientos fuertes y desarrollaron hojas similares para captar luz y resistir.
Es una adaptación natural, no un problema. Las hojas grandes se rasgan deliberadamente a lo largo de las nervaduras para dejar pasar el viento sin desgarrarse del todo, igual que las del banano y la Monstera. En interior con poco aire en movimiento ocurre menos, pero es completamente normal y signo de planta sana.
Nicolai y augusta son la misma especie (augusta es un sinónimo botánico antiguo): planta gigante de hojas tipo banano, hasta 6 metros, flores blancas y azules. Reginae es otra especie distinta: mucho más pequeña (1-2 m), hojas medianas y la flor naranja-azul clásica del «ave del paraíso». La que se vende para salones es casi siempre nicolai.
Sí, levemente. Las flores, semillas y hojas contienen taninos y compuestos cianogénicos en pequeñas cantidades que provocan náuseas, vómitos y babeo en perros y gatos. La toxicidad es baja comparada con Lilium o Dieffenbachia, pero los síntomas pueden ser molestos si el animal mordisquea las hojas grandes.
Es muy raro. La nicolai necesita mucha luz directa y bastantes años antes de iniciar floración, y el espacio típico de un salón rara vez cubre sus requisitos. En jardín mediterráneo o macetones grandes en exterior sí florece. La flor es enorme: brácteas oscuras casi negras de las que emergen pétalos blancos y lengua azul.
La especie se nombró en 1858 en honor al zar Nicolás I de Rusia, gran patrocinador de los jardines botánicos de San Petersburgo, donde se cultivó por primera vez fuera de África. El nombre del género —Strelitzia— viene de la reina Carlota de Mecklenburg-Strelitz, esposa de Jorge III de Inglaterra.
Ave del Paraíso
Strelitzia nicolai. También conocida como Ave del Paraíso o Platanera.
Recomendaciones
- Esta exótica planta es de origen africano tropical, pero lleva bien los climas templados y soporta temperaturas de hasta -2 grados.
- Puede ser tóxica para humanos o mascotas, causando dolores de barriga por la ingesta de hojas. Cuidados
- Luz: Se adapta a cualquier nivel de luz pero prefiere la exposición a la luz directa del sol o semisombra.
- Riego Moderado: Una vez a la semana en invierno. Dos veces a la semana en verano. Cuando el sustrato esté seco.
- Humedad: Le gusta mucho sentirse fresca, pulverízala dos veces a la semana.
- Consejo top: Es de crecimiento lento, por lo que recomendamos trasplantarla solo cada 3 años. Un sustrato de buen drenaje es ideal. Beneficios
- Es una planta decorativa muy agradecida y duradera. Ideal para todo tipo de espacios, con mucha o poca luz.
- Se puede utilizar para crear separadores de espacios de trabajo, o zonas de descanso.
- Muy decorativa por su toque tropical. Cuando está feliz, echa flores en verano. Ayuda a purificar el aire.
Preguntas frecuentes
Las hojas grandes, alargadas y nervadas de la Strelitzia nicolai recuerdan claramente a las del Musa, pero no son parientes: pertenecen a familias distintas (Strelitziaceae vs Musaceae). La similitud es un caso de evolución convergente: ambas plantas crecen en climas tropicales con vientos fuertes y desarrollaron hojas similares para captar luz y resistir.
Es una adaptación natural, no un problema. Las hojas grandes se rasgan deliberadamente a lo largo de las nervaduras para dejar pasar el viento sin desgarrarse del todo, igual que las del banano y la Monstera. En interior con poco aire en movimiento ocurre menos, pero es completamente normal y signo de planta sana.
Nicolai y augusta son la misma especie (augusta es un sinónimo botánico antiguo): planta gigante de hojas tipo banano, hasta 6 metros, flores blancas y azules. Reginae es otra especie distinta: mucho más pequeña (1-2 m), hojas medianas y la flor naranja-azul clásica del «ave del paraíso». La que se vende para salones es casi siempre nicolai.
Sí, levemente. Las flores, semillas y hojas contienen taninos y compuestos cianogénicos en pequeñas cantidades que provocan náuseas, vómitos y babeo en perros y gatos. La toxicidad es baja comparada con Lilium o Dieffenbachia, pero los síntomas pueden ser molestos si el animal mordisquea las hojas grandes.
Es muy raro. La nicolai necesita mucha luz directa y bastantes años antes de iniciar floración, y el espacio típico de un salón rara vez cubre sus requisitos. En jardín mediterráneo o macetones grandes en exterior sí florece. La flor es enorme: brácteas oscuras casi negras de las que emergen pétalos blancos y lengua azul.
La especie se nombró en 1858 en honor al zar Nicolás I de Rusia, gran patrocinador de los jardines botánicos de San Petersburgo, donde se cultivó por primera vez fuera de África. El nombre del género —Strelitzia— viene de la reina Carlota de Mecklenburg-Strelitz, esposa de Jorge III de Inglaterra.