5 Arboles con poca raíz

Crear un jardín es todo un reto que supone poner en práctica todos nuestros talentos. No sólo se requiere un gusto exquisito para poder decidir la combinación adecuada y armoniosa de las plantas del jardín, teniendo en cuenta colores, alturas y formas; sino que además hay que tener la capacidad de proyectar a futuro. Sembrar árboles es toda una inversión cuyos frutos (literal y metafóricamente) se verán con el paso de los días. 

Escoger las especies de árboles que se cultivarán exige la capacidad de pensar que en un futuro ese pequeño árbol puede alcanzar sus dimensiones máximas, tanto la parte que vemos, el tronco y la copa, como aquello que no vemos: las raíces. Las raíces está hechas para expandirse y desarrollarse, lo que a veces puede ser incompatible con las construcciones alrededor. Por esta razón resulta imprescindible encontrar las especies que puedan establecer una relación respetuosa con el entorno y viceversa. Para jardines pequeños, con construcciones cercanas es necesario encontrar árboles con poca raíz, como estas 5 especies que te sugeriremos. 

Tipos de raíces

Estamos acostumbrados a levantar la vista y deleitarnos con el follaje variado de lso árboles a nuestro alrededor y toda la vida que se desenvuelve en torno a ellos. Pero de lo que no solemos ser muy conscientes es de que hay un mundo desarrollándose bajo nuestros pies. Los sistemas de raíces peuden ser profundos, superficiales y poco agresivos. Son precisamente los árboles con estas características los que son adecuados para plantas en jardines de dimensiones reducidas, cerca de aceras y caminerías o junto a paredes y construcciones. 

Las raíces de los árboles tienen diferentes propósitos. No sólo se encargan de sostener el árbol y absorber nutrientes, sino que permiten que el suelo mismo adquiera cierta estabilidad, además de prevenir la erosión del terreno. Un árbol tiene varios tipos de raíces: las raíces principales, que son las más gruesas y grandes. Estas raíces proporcionan estabilidad y son en muchas ocasiones capaces de almacenar agua y carbohidratos para nutrir las plantas. 

Las raíces secundarias son más numerosas, delgadas y enmarañadas. Son las que absorben el agua y minerales de la superficie para ser procesada. Las raíces pivotantes son las más grandes, las que bajan directamente desde el tronco hasta el sustrato, aunque no todos los árboles son capaces de desarrollar este tipo de raíces.

Cuando se trata de raíces, es importante no dejarse llevar por las apariencias. Si bien es cierto que los árboles más grandes pueden tener sistemas de raíces proporcionalmente extensos, estas raíces no tienen que ser invasivas o peligrosas; del mismo modo que hay árboles más modestos que tienen raíces muy agresivas, capaces de extenderse a gran profundidad y causar graves daños a tuberías y construcciones. 

Por ejemplo, los sauces son preciosos y no tienen un tamaño tan masivo cuando son jóvenes, pero el sistema de raíces es bien extenso y al ser una especie que necesita mucha agua, siempre estará en la búsqueda de más humedad así que no dudará en hacerse camino hasta las tuberías o una piscina. En cambio, un Arce Japonés es guapísimo, hace mucha sombra y es grande, pero tiene un sistema de raíces bastante compacto y discreto, por lo que es una excelente opción para lugares habitados o con poco espacio. 

Cómo escoger un árbol con poca raíz 

Escoger un árbol requiere una inversión de tiempo un poco mayor que el que has dedicado a las plantas, pues ocupa un espacio importante y puede convertirse en la planta principal del jardín, alrededor de la cual se planearán el resto de las plantas. Además, un árbol es una apuesta a largo plazo, a la que se le dedicará tiempo y esfuerzo para verla completamente desarrollada y cumpliendo su función en el espacio. Son muchos los aspectos que has de tomar en cuenta. 

Primero has de evaluar el espacio donde estará ubicado. Toma las medidas del lugar y ten en cuenta la orientación, pues de esto dependerá la forma en que el sol incide en el espacio. Esta información también será muy útil cuando adquieras el resto de las plantas.  Luego es importante pensar en el propósito de tu árbol, es decir, ¿Quieres algo ornamental? ¿que de sombra? ¿que ofrezca privacidad? ¿Que cubra una vista poco agradable? ¿frutales? ¿quieres uno solo o varios?. 

Has de tener en consideración también las circunstancias medioambientales (clima máximo y mínimo en el año, si le da mucho el viento y el sol, entre otras cosas. Asimismo no está de más conocer el tipo de suelo: si es normal, ácido o alcalino. Todas estas cosas te puedan dar idea de qué árbol puedes plantar o que cosas debes cambiar para adaptarse al árbol de tus sueños.

Otro punto a considerar es el tamaño final que alcanzará, además de cuanto tiempo le tomará llegar a ese punto. Es difícil predecir en un 100% el tamaño que alcanzará tu árbol en las condiciones particulares de tu espacio, porque no es lo mismo sembrar un árbol que requiere un terreno acidófilo como un arce, en un terreno alcalino. Puede que sobreviva, pero no crecerá tanto como uno que se ha plantado en un sustrato adecuado; pero es necesario investigar cuánto crece el árbol, su extensión y por su puesto, el tipo de raíz que tiene. 

No está de más visitar algún parque o jardín donde haya uno o varios ejemplares del árbol que quieres, así podrás ver más o menos qué forma tiene, las ramas, si ensucia demasiado e incluso si te produce alergia. Por ejemplo, los plátanos son árboles de poca raíz muy extendidos en la península, porque crecen mucho rápido, además dan sombra,pero no todo el mundo sabe que durante su floración produce un montón de polen irritante y muy molesto para quienes sufren de alergias. También es necesario saber si sus flores o frutos atraen a algún insecto molesto, como algunos frutos atraen avispas, o si sus flores u hojas al caer pueden ser molestas de barrer o si caen en una piscina cercana. 

No existe un árbol perfecto para todos, pues cada espacio y personas tienen necesidades diferentes, así que lo imprescindible es pensar seriamente acerca de todas estas variables y reunir toda la información posible sobre las especies que más te agraden. De esta manera podrás encontrar aquella especie que vaya perfecto con tu jardín, que complemente tu hogar y que te haga feliz cada vez que lo contemples. 

Árboles con poca raíz

Los árboles de poca raíz no tienen por qué ser simples o aburridos. Dentro de esta pequeña selección que os he preparado he incluido árboles pequeños, árboles con flores y poca raíz, además de árboles con poca raíz que dan sombra. Con ellos podrás darle color, textura y sombra a tu espacio sin sacrificar la integridad del sistema de plomería o los cimientos de casa; además algunos pueden sembrarse en una maceta, así que quienes tengan terrazas y balcones también podrían hacerse con algunos de estos ejemplares. 

- Lilas - Syringa Vulgaris  

Si quieres un árbol pequeño, que llene tu jardín de flores y una deliciosa fragancia, entonces las Lilas o Syringa Vulgaris es la especie que necesitas. Este árbol apenas alcanza los 7 metros de alto, puede ser cultivado en macetas aunque no alcanzará su altura máxima. Es del tipo caducifolio (sus hojas caen en otoño e invierno), puede tener un tronco único o ramificarse en varios. Tiene unas hojas sencillas verdes, que hacen lucir el árbol tupido y guapo aún cuando no tenga flores. 

El árbol de Lilas prefiere estar a pleno sol, aunque puede tolerar la semisombra. En cuanto al sustrato, uno neutro o alcalino puede funcionar muy bien siempre y cuando tenga un excelente drenaje. Requiere un riego moderado (2 a 3 veces por semana, en temporada cálida) pues no soporta la sequía. No es necesario podarla, pero si que hace falta eliminar las flores a medida que se van secando. Es conveniente abonar una vez a la semana durante primavera, usando un fertilizante mineral. En Otoño puedes hacer el último abono del año usando un fertilizante orgánico para prepararla para el invierno y las floración en la siguiente temporada. 

- Cepillo – Callistemos miminalis 

Lo que le falta en tamaño a este árbol, le sobra en porte y belleza. El Callistemos minimalis es una planta perenne, nativa de Australia, que se destaca por su follaje colgante y sus flores rojas que parecen un cepillo redondo, por lo que suele recibir los nombres populares de “Escobillón”, “limpiatubos” o árbol del cepillo. En realidad esta inflorescencia es una espiga formada por muchísimas flores rojas. 

Son árboles muy fáciles de cuidar, que pueden cultivarse a pleno sol. Prefieren las temperaturas cálidas, aunque pueden sobrevivir en lugares cuya temperatura invernal no baje de 7° C. El riego ha de ser moderado y reducido en invierno. El sustrato debe permanecer húmedo, aunque debes esperar a que seque antes de volver a regar. 

Granado -  Punica Granatum

Este árbol frutal es de pequeñas dimensiones, alcanza apenas los 5 metros de altura, tiene hoja caduca en climas subtropicales y hojas persistente en condiciones tropicales, además produce un delicioso fruto. Sus flores de color rojo aparecen entre abril y junio, para dar paso a los frutos que alcanzarán la madurez en otoño e invierno. Es fácil de cuidar, nada exigente con el terreno y que prefiere los climas cálidos, aunque tolera hasta los -12°C. 

El granado es una planta muy rústica, que aguanta muy bien la sequía, pero para poder lograr que alcance este grado de resistencia es importante regarlo todas las semanas durante el primer año. Luego podrá mantenerse por si solo, incluso cuando no llueva con frecuencia. Este árbol puede plantarse en una maceta con grandes dimensiones, si es que quieres aprovechar su belleza y utilidad en terrazas y balcones.

- Plumeria -  Plumeria Rubra

La plumeria es mi flor preferida. Tiene colores preciosos, delicados y uno de los aromas más increíbles. Queda guapísima en casi cualqueir tipo de jardín es muy fácil de cuidar y tiene pocas raíces. Este pequeño árbol, que alcanza los 6 metros de alto, es originario de México y Centroamérica, por lo que es perfecto para lugares de climas cálidos y/o con inviernos muy leves. La plumeria resiste entre 40° a 4° C, si el invierno es mayor en tu región, entonces debes tomar precauciones extra para protegerla. 

Es poco exigente con el terreno, siempre y cuando esté bien drenado pues sus raíces y tallos se pudren con facilidad. Prefiere estar en un lugar a pleno sol (al menos 6 horas diarias) para florecer al máximo. El riego ha de ser moderado, sobre todo en los meses cálidos y disminuirlo gradualmente en invierno. SI quieres que siempre esté repleta de flores, puedes usar fertilizantes orgánicos cada par de se,aan en su época de crecimiento activo (primavera y verano). Has de tener mucho cuidado con el exceso de humedad ambiental, pues esta planta prefiere los climas más secos. 

- Acacia de Contantinopla - Albizia julibrissin 

De origen asiático, este precioso árbol puede llegar hasta los 15 metros de altura. Es muy preciado por la forma de su copa, que adquiere forma de parasol y es genial para dar sombra a los espacios, además tiene unas lindas inflorescencias blancas y rosa. Que su nombre popular no te engañe, porque la Albizia no es una acacia. Se caracteriza por ser de crecimiento rápido y hojas caducas, además es otra especie de fácil cultivo para casi cualquier tipo de jardín.

La Albizia no es nada exigente con el suelo, sólo requiere que sea bien drenado y suelto y ligero. Requiere un riego moderado, una vez a la semana será suficiente en la época más fría y 2 veces a la semana en verano. Se beneficia de la fertilización con abono orgánico una vez al año, pero en la época de floración apreciaría abono mineral una vez al mes. En cuanto a la temperatura, puede resistir hasta -20° C y adora estar a pleno sol. 

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Sobre la autora
Ame Rodríguez

Dedicada a crear un ejército de cactus, suculentas, poodles y gatos que me ayuden a conquistar el mundo. En el poco tiempo libre que me queda, juego, escribo y bailo.

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