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Sobrevivientes: guía para cuidar tu Poinsettia

La flor de pascua es una decoración popular y común de esta época, aunque la mayoría de las personas suelen comprar una o varias plantas, que mantienen durante la temporada y que luego van a parar al contenedor de la basura. De hecho, hay quienes afirman que estas son plantas “desechables”.

La verdad es que con un poco de cariño y atención tus poinsettias pueden acompañarte durante varios años. 

Conociendo a las flores de pascua

El nombre real de la poinsettia es euphorbia pulcherrima, y pulcherrima significa “la más bella”. Es nativa de México, de hecho los aztecas la llamaban cuetlaxóchitl y se usaban como una ofrenda para la diosa Tonantzin, la madre tierra. Al llegar los españoles, se asimiló a esta diosa como la virgen María y también comenzaron a ofrendarle estas flores. Los pueblos originario mexicanos usaron la poinsettia para teñir textiles y como remedio herbal. 

En 1821 México alcanza su independencia y recibe al primer embajador norteamericano, llamado Joel Roberts Poinsett. Cuando este visita Taxco, se enamora de las enormes flores rojas que adornaban las calles, así que adquirió varios ejemplares de la planta y las llevó en 1929 a la exposición botánica en Filadelfia.

Es en Norteamérica donde comienza a conocerse con el apellido de este embajador que introdujo la especie al país y comenzó a regalarla a sus amigos en Navidad, iniciando una hermosa costumbre que luego se propagaría a toda Europa. 

Los errores que debes evitar

  • Regar en exceso: si bien tu poinsettia requiere agua, si te pasas corres el riesgo de encharcar las raíces. Este exceso de humedad puede atraer hongos y hacer que las raíces se pudran.

  • Mojar las hojas: si caen gotas de agua sobre las hojas, se mancharán y desteñirán. Lucirá fea y marchita.
  • Dejarla a la merced de las corrientes de aire. Las poinsettias no resisten nada bien el aire frío ni las corrientes invernales. Recuerda que son nativas de México, allí no baja tanto la temperatura.
  • Ponerla bajo el sol: la luz es importante para el crecimiento y desarrollo de tu flor de pascua, pero nunca debe recibir el sol de forma directa. Lo ideal es que esté en semi sombra, nunca en completa oscuridad ni a pleno sol.
  • Dejarla cerca de la calefacción. El calor le restará humedad a tu pobre poinsettia, tostándola y secándola. Las hojas comenzarán a caer y morirá lentamente. 

Observa a tu poinsettia, ella te dice lo que necesita

  • Hojas amarillas: se enrollan sobre si mismas y se caen. Esto quiere decir que hay demasiado calor, que el ambiente está muy seco y oscuro. Rocíala con algo de agua templada y ubícala cerca de una ventana. Aléjala de la calefacción.
  • Hojas marrones y secas: le falta agua o el aire está muy contaminado.
  • Las hojas están caídas, flácidas. Quiere decir que está expuesta a corrientes de aire directas. Debes moverla y resguadarla.
  • Hojas deformes y pegajosas: si ves pequeños insectos revoloteándole alrededor si sacudes las hojas, tienes una planta enferma con moscas blancas. Necesitas un insecticida específico.
  • Puntos blancos o amarillentos en los tallos y hojas. Cuando los ves más de cerca, lucen algodonosos y de bordes regulares. Son cochinillas, unos insectos que afectan el crecimiento y desarrollo. Quítalos con un algodón empapado en alcohol y fumiga con un insecticida específico. 
  • Las hojas se ven un poco algodonosas y caen al más mínimo contacto. Está afectada por un hongo. Debes moderar el riego y buscar un antimicótico específico. 

Cómo cuidar las flores de pascua todo el año

  • Protégela del sol directo. Ubícala en un lugar iluminado, pero protegido, puede ser cerca de una ventana.
  • Riega 2 veces a la semana. El riego es más efectivo si se hace por debajo, es decir, colocando la maceta sobre un plato con agua durante unos 15 minutos. Retira el agua sobrante y deja escurrir muy bien. Así evitas también que se manchen las hojas.
  • Si el ambiente es muy seco, deberás pulverizarla. Procura pulverizar sólo las hojas verdes.
  • Abona con un fertilizante orgánico universal de forma mensual y cada 15 días en verano para estimular su crecimiento.
  • ¿Tienes un jardín? Puedes sembrarla y permitir que crezca a sus anchas. Se convertirá en un pequeño arbusto.
  • Se recomienda podar una vez terminada la época navideña, dejando un tallo de unos 10 cm desde la base. Déjala en un lugar sombreado y no la riegues por un par de días. Esto es para estimular su desarrollo. Luego riega de forma normal hasta que aparezcan nuevos brotes. 
  • Al comienzo de la primavera puedes transplantar a una maceta un poco más grande.
  • Para estimular el cambio de color de las hojas puedes cubrir la planta con una bolsa de plástico negro o una caja de cartón durante 14 horas seguidas, durante un par de meses. Puedes comenzar en septiembre y así estará lista para navidad.

Un último consejo: adquiere tus poinsettias en un lugar donde estén protegidas del frío y reciban el cuidado adecuado hasta que se venden. Esto garantizará su salud, estarán libres de plagas y te durarán mucho tiempo.

La opción más sencilla es comprar plantas por internet. Estarán cuidadas y escogidas por expertos, que la protegerán de los elementos hasta que lleguen a tus manos. Todo sin tener que salir de casa. 
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Sobre la autora...
Yvonne Briones

Hay algo que las plantas y la creación de contenido tienen en común: la geometría natural. Me encanta crear el contenido visual y manejar las campañas de Be.Green.

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