Costilla de Adán, consejos para tenerla siempre perfecta

Si hay una planta que no requiere presentación es la Costilla de Adán o  Monstera Deliciosa. Basta con entrar a alguna red social y ver que muchísimas personas han caído cautivas en sus enredados tallos y perforadas hojas, sean entusiastas de las plantas o no. Es que hasta está presente en prints decorativos y es una invitada frecuente en las sesiones de fotografías de las revistas decorativas. La Monstera es como los muebles mid-century: atemporales y exquisitas. Sencillamente icónica.

Si bien es una planta que tiene unos requerimientos bastante sencillos, hay quienes no han corrido con mucha suerte y la han visto partir a un mejor plano existencial o la tienen pequeña y triste en un rincón, sin saber muy bien qué hacer para que desarrolle todo su potencial. También es posible que tu Costilla de Adán luzca un poco decaída o estancada, que no termina de convertirse en ese espécimen exuberante y exquisito que ves en las fotografías. No te preocupes, que iremos desde lo más básico hasta llegar a los consejos más específicos para que aprendas todos los trucos necesarios para que tu Monstera se ponga a valer. 

Conociendo la Monstera 

La Monstera Deliciosa es una planta tropical, de la familia de las araceae, al igual que las calas, los anturios y los filodendros. Debe su nombre de monstera al latín, pues significa extraña, fuera de lo normal porque si bien tiene unas hojas verdes e impresionantes, están surcadas por estos agujeros que se forman espontáneamente. La parte de deliciosa viene por su exquisito fruto, pues en su hábitat produce un fruto alargado con la misma forma que las mazorcas de maíz, que al comerse maduro tiene un exquisito sabor que recuerda a la piña, banana y mango. 

Sin embargo, aún cuando su fruto es comestible, el resto de la planta es venenosa y si comes el fruto sin esperar a que esté maduro, puedes sufrir de irritaciones y otras molestias. Sobra decir que no es apta para mascotas o niños, sobre todo si estos tienen la costumbre de jugar con las plantas. De todas formas, si tu mascota llega a mordisquear un poco tu monstera sólo tendrá algo de malestar estomacal. Igual no debes permitir que las muerdan o consuman sus hojas. 

En su hábitat natural, la costilla de Adán es enorme, puede medir muchos metros de alto y sus hojas se expanden alrededor. Aunque no lo creas, las monsteras producen unas flores blancas y largas, pero que no tienen mucha importancia estética. Nunca florecerá si está en una maceta, pero tampoco es preocupante porque su atractivo radica principalmente en su follaje exuberante. 

Hay quienes confunden las monstera deliciosa con los filodendros de hojas abiertas, pues sus hojas se parecen mucho sobre todo en las plantas más jóvenes; pero hay un truco sencillo para distinguirlas: las hojas del filondendro están perforadas en el borde pero carecen de los agujeros que tiene la monstera cerca de la nervadura central. 

Una de las cosas más geniales de la Monstera es que puede crecer tanto interiores como exteriores, y esto no necesariamente significa que tendrá un desarrollo menor o distinto, la única diferencia es que en interiores no florece. Esta planta tiene muchísimas raíces aéreas, dado su porte trepador. Estas raicillas se introducirán en grietas o se adherirás a árboles y ramas adyacentes para subir. Recuerda que es una planta trepadora y no parásita, así que si la tienes en el exterior y sube por alguno de los árboles, no le hará daño. 

Si pones a tu Costilla de Adán en un lugar demasiado oscuro, exhibirá un comportamiento conocido como fototropismo negativo. Es decir que ella en vez de moverse y crecer hacia la luz (como la mayoría de las plantas) lo hará buscando la sombra. Esto no significa que tu monstera está eligiendo el suicidio, sino que está recordando sus orígenes. En la jungla tropical , la oscuridad significa que está bajo un árbol muy alto, más grande que ella, por el cual puede trepar para alcanzar la luz del sol. El problema es que dentro de casa no hay árboles más altos, así que cuidado con la luz. 

Volviendo a las bases: los cuidados básicos de la Monstera

Así como hay que aprender a caminar antes de correr, vale la pena hacer un repaso por los cuidados más básicos de la Costilla de Adán antes de entrar de lleno a los consejos específico. Ofrecer las condiciones de vida adecuadas mínimas siempre es el primer paso para hacer feliz a tus plantas. 

  • Riego 

La Monstera no necesita demasiada agua. De hecho, un exceso de riego es contraproducente. Es mejor  regar una vez a la semana durante la época más cálida y cada 2 semanas durante el invierno. De todas formas verifica el sustrato antes de regar. Debe estar completamente seco, al menos en los primeros 2 cm. Ante las dudas es mejor dejar pasar un día. Esta planta resiste muy bien la sequía pero no es buena con los excesos de humedad. 

  • Temperatura 

Esta es una planta tropical que prefiere las temperaturas cálidas. Será muy feliz si logras mantenerla entre los 18 a 27° C. Si está en un clima más frío, crecerá lento y poco y si llega a los 10°C, dejará de crecer por completo. Es por esto que si vives en un lugar con inviernos fuertes, lo idea es resguardar la planta dentro de casa en esta estación. 

  • Ubicación 

La Costilla de Adán requiere muchísima luz, pero de forma indirecta. Recuerda que es una planta de las selvas tropicales, donde vive al abrigo de los árboles más altos. La luz directa del sol puede quemar sus hojas y deteriorar la salud en general de la planta, así que siempre debe estar en la sombra o semi-sombra. Eso si, si no recibe suficiente luz no desarrollará sus agujeros y tenderá a buscar la sombra (el fototropismo negativo que mencionamos) y morirá. 

  • Humedad 

Esta planta tropical y exuberante requiere un ambiente con una humedad entre media y alta para poder crecer y desarrollarse a sus anchas. Si tu planta está en el interior de casa y el ambiente es seco, por acción de la calefacción o aire acondicionado, es imprescindible hacerse con un pulverizador de agua y usarlo con cierta regularidad. 

  • Sustrato 

La Monstera es una planta súper versátil y relajada con su sustrato, no te exige un PH o composición especial pero si que es imprescindible que tenga un excelente drenaje, pues si las raíces se encharcan, la planta morirá. Una buena mezcla de sustrato para las Monsteras es sustrato universal, turba y perlita para que sea un poco más ligero. No olvides el viejo truco de poner algo de grava o guijarros en el fondo de la maceta para evitar el exceso de humedad. 

  • Abono

Puedes usar un abono para plantas verdes o abono orgánico, bien diluido en el agua de riego y aplicarlo cada mes o mes y medio durante su época de crecimiento que es la primavera y el verano. Personalmente, como la Monstera no es una planta que de flores o que requiera una nutrición constante y particular, prefiero usar un abono de liberación prolongada en forma de barritas que se ponen en el sustrato y que se va disolviendo poco a poco con los riegos. De todas formas, lee y sigue las instrucciones de fabricante. 

  • Poda

A mi me gustan las Monsteras libres, salvajes y felices que crecen a sus anchas pero si tu sientes que deberías ponerle un poco de orden porque ha crecido desaforada y loca, entonces no temas cortarla un poco. De preferencia deberías podar en primavera, además puedes usar los tallos que has cortado para reproducirla y aprovechar para quitar hojas marchitas o deterioradas. 

Trucos para mantener tu Costilla de Adán feliz

  • La Monstera necesita mucho espacio para crecer. Olvídate de meterla en una jardinerita pequeña o ponerla en la repisa estrecha de una biblioteca, a ella tienes que darle mucha luz y espacio para que se sienta cómoda y comience a extenderse.
  • Si tu planta se ve grande y guapa, pero caída y triste puede ser porque necesita tutores o espacios para poder trepar. Puedes colocar varillas de madera, soportes, e incluso colocarla bajo otras plantas para que trepen felices.
  • Limpia las hojas. Necesitas eliminar residuos de polvo y tierra de la superficie de las hojas para que ella pueda seguir haciendo fotosíntesis y creciendo. Puedes usar un paño húmedo o utilizar mezclas especiales para limpiar hojas. Hay quienes usan una gota de aceite de oliva en un paño para darles un poco de brillo e incluso vinagre diluido en agua.

  • Mantén el tutor de tu planta siempre húmedo, pues esto ayuda a que las raíces aéreas de la costilla de Adán suban con más facilidad pues buscará de forma natural la humedad. Los tutores recubiertos con fibra de coco son geniales porque se pueden humedecer y la planta trepará con facilidad. No te preocupes si no te gusta como se ve, porque la Monstera lo cubrirá en un santiamén.

  • Hay quienes aconsejan cortar las raíces aéreas que sobresalen de la planta, evita hacer esto pues estás perjudicando el desarrollo de tu planta. Es mejor guiarlas hacia arriba, al tutor o de vuelta al sustrato para que sigan creciendo.
  • Trasplanta tu Monstera cada vez que te parezca necesario. Cuando veas que el peso de la planta es demasiado para la maceta, cuando las raíces comiencen a asomarse por encima del sustrato y debajo de la maceta. Lo ideal es hacerlo en primavera y moverla a una maceta que sea al menos un 20% más grande que la anterior. No exageres, porque si la maceta es demasiado grande la humedad puede afectar las raíces y matar la planta.

  • Si quieres reproducir tu Monstera no hace falta que cortes tallos demasiado largos para hacer esquejes. Busca ramas que tengan al menos una hoja, tallo y una raíz aérea. Puedes ponerla en agua, así las raíces se desarrollarán mejor y podrás sembrarla en una maceta.

  • Es una planta poco exigente a nivel de nutrición del sustrato, pero no por esto debes dejarla olvidada. Durante la época de crecimiento (primavera y verano) puedes abonar cada 2 semanas con un abono líquido, ojalá de tipo orgánico.

  • Si tu planta está en el interior y tienes problema son las plagas, es posible que las esté pescando afuera si la sacas para que le caiga el agua de lluvia. Además, esto puede producir un shock térmico en la planta. Lo mejor es poner un recipiente en el exterior para recolectar el agua de lluvia y luego usarlo para regar.

  • Si las hojas de tu planta tiene manchas blancas y no es variegada, es porque el agua que usas para regarla es un poco dura. La solución es simple: llena la regadera con agua del grifo pero déjala reposar al menos 24 horas antes de regar o pulverizar.
  • Si las hojas de la Costilla de Adán están demasiado amarillas, el problema está en que tiene demasiada luz directa. Cámbiala de lugar a uno donde esté más protegida, pero no exageres con la oscuridad. Recuerda el fototropismo negativo. 
  • El sustrato de las Monsteras no debe ser duro y compacto, sino suelto y aireado, de este modo las raíces pueden tomar oxígeno. 
  • Si las hojas de tu Monstera no tienen agujeros debes moverla de lugar a un sitio donde reciba una mejor iluminación, pues esto es síntoma de falta de luz. Si el problema es que no hay ningún lugar en tu casa donde haya buena luz, hazte con una lamparita UV. Todas tus plantas la amarán y tu Monstera se pondrá radiante. 
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Sobre la autora
Ame Rodríguez

Dedicada a crear un ejército de cactus, suculentas, poodles y gatos que me ayuden a conquistar el mundo. En el poco tiempo libre que me queda, juego, escribo y bailo.

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