Guía de cuidados de la Zamioculca

Si la Zamioculca Zamiifolia fuese una persona, sería ese individuo popular que nadie se explica cómo le cae bien a todo el mundo, pero apenas le hablas te das cuenta que es buena vibra, relajado y paciente. Esta planta es guapa y tiene su encanto, con esas ramas largas y carnosas, color verde profundo y hojitas brillantes que reflejan la luz y hacen luminoso cualquier ambiente, pero su popularidad se debe a otras razones: es casi-casi inmortal. 

Si estás buscando una planta linda, tan relajada que pueda aguantar que seas olvidadizo, la Zamioculca es para ti y con esta guía de cuidados lo tendrás todo para que se convierta en la protagonista de tus espacios. 

De la Z a la Z: datos sobre la Zamioculca

  • Es una especie bien antigua, que se originó en el continente africano y donde aprendió a sobrevivir en condiciones de sequía. Fue traída a este lado del mundo por unas enfermeras holandesas que estaban en Sudáfrica a mediados de los años noventa y comenzó a propagarse.
  • No todo es tamaño, belleza y resistencia. Es parte del ejército de plantas purificadoras. La planta ZZ mejora la calidad del aire y es una máquina removiendo del ambiente la toxinas de xileno, tolueno y benceno.
  • Es familia del Potos y del Lirio de la Paz, así que podrías comprarlas juntas para que se hagan compañía. 
  • La Zamia, como también se le conoce, es de crecimiento lento y puede alcanzar una altura de hasta un metro, pero no ocupará demasiado espacio, como una monstera u otra planta más frondosa y agresiva.
  • Tiene muchos nombres: zamioculca, planta cuervo, gema de Zanzíbar, Zamia y planta ZZ. En inglés le dicen ZiZi. 
  • La envidia existe. Hace una década corrió el falso rumor de que era una planta venenosa. La verdad es que mientras ni los humanos ni las mascotas mastiquen las hojas, no corren ningún peligro. En serio, es una planta muy relajada y buena vibra, no le hagan caso a los chismes (y no mastiquen las plantas, por favor).

Cuidados de la planta ZZ

Iluminación

La Zamioculca puede vivir en condiciones de muy poca luz, pero esto no siempre es lo ideal. De hecho, si no recibe suficiente luz, crecerá muy poco y las ramas se pondrán demasiado largas y estiradas con pocas hojas. El punto ideal de luz es moderado o medio, nunca bajo el sol directo porque se le chamuscan las hojitas. En resumen: no la dejes a pleno sol ni la pongas en un cuarto completamente oscuro, necesita algo de luz indirecta. 

Riego

En las raíces de tu planta ZZ encontrarás unos rizomas gorditos, que parecen unas patatas pequeñitas. Allí es donde almacenan un poco de agua y les permiten soportar algunos periodos de sequía; es decir que estarán preparadas para vivir aunque sea de esas personas olvidadizas. De hecho, ellas prefieren que las riegues con poca frecuencia.

Yo riego mi planta ZZ cada semana o cada dos, dependiendo de la temperatura ambiental. En invierno es recomendable regarla cada 3 o 4 semanas. De todas formas, ponle atención a tu planta cuervo los primeros días para que establezcas un ritmo de riego.

Recuerda que siempre debes dejar secar el sustrato entre cada riego, si lo tocas y está húmedo, espera unos días más. Es mejor que olvides regar a que lo hagas en exceso.

Sustrato y macetas 

La Zamioculca no es exigente con el sustrato. Cualquier sustrato universal le viene bien, siempre que tenga una maceta con un buen drenaje que le permita eliminar cualquier exceso de agua que pueda podrir los rizomas. Puedes ponerla en macetas que sean más altas que anchas, para que tenga suficiente espacio para las raíces y nuevas ramas. 

Temperatura y humedad 

Estas plantas provienen de climas cálidos, tropicales, así que si dentro de casa o en la oficina te sientes cómodo y a gusto, entonces tu Zamioculca también lo estará. Recuerda alejarla de las ventilas del aire acondicionado (no le gustan las corrientes de aire frías) o del radiador/calefacción, pues le restan humedad.

No hace falta pulverizarla con agua ni nada porque dañaría la capa protectora de la hoja, pero le haría bien estar con otras plantas para que se mantenga rozagante. 

Abono, propagación y trasplante

Los requerimientos nutricionales de la Zamia son muy sencillos, así que puedes usar un fertilizante universal balanceado una vez al mes durante la época de crecimiento (primavera- verano). Es una planta de crecimiento lento, por lo que tendrás que cambiarla de maceta tal vez cada 12 o 18 meses. Y ya que estás haciendo el trasplante, puedes aprovechar para propagarla. Para esto tienes dos métodos: o separas los rizomas, que es una labor delicada o aprovechas las ramas que has podado, doblado o roto (no te juzgo. Los accidentes ocurren). 

Toma la rama que has cortado, déjala reposar un par de hora protegida del sol y colócala en un vaso o jarrón con algo de agua. Sólo debe quedar sumergida unos centímetros de la ramita. Puedes reponer el agua a medida que se evapora. Debes tener paciencia, porque puede tardar varias semanas en sacar raíces. Sabrás que es momento de ponerla en la maceta con sustrato cuando veas los rizomas, esas raíces gorditas.

Un par de consejos: las ramas más pequeñas y jóvenes tardan menos en desarrollar raíces; y si cortas dos o más ramitas es mejor, porque tienden a crecer mejor y más fuertes cuando hay varias. 
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Sobre la autora
Ame Rodríguez

Dedicada a crear un ejército de cactus, suculentas, poodles y gatos que me ayuden a conquistar el mundo. En el poco tiempo libre que me queda, juego, escribo y bailo.

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