Plantas perfectas para una decoración minimalista

Hay quienes consideran que el minimalismo es una tendencia decorativa muy de principios de siglo, y si bien es en ese momento en que se aprecia un gran auge, el minimalismo ha evolucionado para convertirse en un estilo básico, que puede enriquecerse con toques personales y únicos. Este estilo busca un look depurado, en el que se ha eliminado todo lo superfluo. 

El gran conflicto que se plantean muchos es que, si bien son capaces de apreciar esta serena belleza de lo simple, los espacios con este tipo de decoración pueden sentirse un poco fríos, artificiales y poco humanos. La solución está en un elemento: las plantas. Es por ello que preparamos esta lista con las plantas perfectas para una decoración minimalista: sobrias, de líneas pulcras y estructuradas. 

Las bases del minimalismo 

El minimalismo es un ejercicio deliberado de control. Se trata de entender que aquello en lo que no solemos reparar es parte fundamental del conjunto que deseas crear; de este modo el peso decorativo no recae sólo en objetos como mobiliario y ornamentos, sino que también toma en cuenta la iluminación pero sobre todo el espacio. Esos espacios libres son como el silencio en la música: permiten que esos pequeños objetos seleccionados brillen y tengan un impacto mayor. 

Muchas personas le temen a este estilo, pues piensan que es aburrido, nada más alejado de la realidad. Se trata de ser atrevido, memorable y funcional con la menor cantidad de elementos posibles. Implementar el minimalismo es bastante simple. Hay quienes siguen ciertos lineamentos bien estrictos cuando se trata de decorar con estilo minimalista, pero con el tiempo estos preceptos se han ido depurando para dejarnos con unas bases bien sencillas y que podemos adaptar a nuestro estilo personal. Dicho esto, el estilo minimalista se caracteriza por: 

- Líneas limpias. El mobiliario y todos los accesorios suelen estar muy enfocados en la función y su practicidad. Nada de curvas y texturas rococó, aquí lo que se ven son las superficies planas, suaves, lisas, simples pero con líneas fuertes que creen impacto visual. Líneas angulares, bien marcadas y decididas son las preferidas. 

- Paletas de colores mocromáticas, con un gran énfasis en colores neutros. El blanco, beige y grises son clásicos en este estilo. El objetivo es crear un espacio elegante, simple y funcional, sin distracciones ni colores estridentes.

- Espacios abiertos. Nada de muebles apilados, paredes con un montón de cuadros cubriendo sus superficies y mesillas por doquier. El espacio debe poseer sólo lo esencial, debe dar una sensación de apertura, de libertad y relajación. Aquí no hay nada superfluo robando espacio o llenándose de polvo.

- Mucha luz. Hay quienes consideran que una iluminación cálida y pobre es romántica y acogedora, en el minimalismo se busca el efecto contrario. Aquí los espacios son abiertos, bien iluminados, brillantes. De ser posible, aprovecha la iluminación natural frente a la artificial. Abre las ventanas, usa cortinas ligeras (o no las uses, de ser posible) y permite que entre la luz a raudales.

- Usa puntos focales. El espacio vacío es importante y contribuye a crear un balance visual, pero esto se logra sólo con el uso de puntos focales. Plantas, un objeto decorativo, un toque de color… busca un elemento vistoso que equilibre el espacio.

- Juega con las texturas. Combina tus muebles tapizados en un material sencillo con superficies de madera, por ejemplo. Agregar siempre un elemento natural contribuye a humanizar el espacio a la vez que añade interés y versatilidad. En la medida de lo posible, trata de mantener la paleta de colores sobria.

- Crea una base neutral. Procura que las paredes, el suelo y los muebles sean como un lienzo neutral, sereno y que inspire calma. Utiliza tonos claros, neutros, como el beige, gris, blanco y otros. Esto te permitirá jugar más adelante con algunos detalles impactantes, que añada color y dimensión al espacio. 

Las plantas minimalistas 

Las plantas son el complemento ideal para la decoración minimalista, y es que con sus texturas, colores y movimiento son capaces de añadir un poco de ese caos orgánico que humaniza los espacios. Son puntos focales por excelencia y pueden complementar de maravilla el estilo minimalista, pues hay especies que cumplen con los preceptos básicos. Líneas fuertes, con carácter visual, colores que resaltan, texturas naturales y un porte guapísimo que las convertirán en las protagonistas de la decoración. 

Sansevieria 

La Sansevieria es una de las favoritas de aquellos que están buscando una planta guapa, fácil de cuidar y que vaya con la vibra minimalista. La Planta Serpiente, como también se le conoce, destaca por sus líneas rectas, hojas bien definidas y sus colores increíbles. La mejor parte es que puedes encontrar muchas variedades, así que puedes combinarlas y coleccionarlas. 

Esta planta es perfecta para quienes tienen poco tiempo y experiencia en el cuidado de plantas, pues es casi inmortal. Requiere poco riego y puede estar prácticamente en cualquier condición lumínica, aunque la luz a raudales propia del estilo le viene de maravilla. Puedes ubicarla en un macetero lindo en una esquina, como si fuese una escultura, convirtiéndola en un buen punto focal. 

Ave del Paraíso 

El Ave del Paraíso es una planta perfecta para quienes desean un toque majestuoso en su hogar, sin que luzca desordenado o descuidado; pues llena visualmente el espacio sin abarrotarlo. Nada más observar sus tallos delgados, que surgen de una forma muy geométrica y terminan en unas hojas inmensas, dramáticas y bien definidas. El porte del Ave del Paraíso no permite que pase desapercibida, además es muy fácil de cuidar. Una vez al año (o más, dependiendo del lugar en que vivas) te regalará unas flores naranjas, preciosas y esculturales. 

Cuida del Ave del Paraíso ubicándola en un lugar donde reciba mucha luz indirecta, rocíala de vez en cuando con un aspersor para contribuir a que se mantenga húmeda y riega de forma moderada (una vez a la semana en invierno, dos veces en verano) o cuando veas el sustrato comenzando a secarse. Por su porte puedes usar una maceta con patas para darle un poco de altura o sencillamente dejarla en el suelo.  

Palma Kentia 

La palma de Kentia tiene unas líneas largas, ofrece altura visual y algo de calidez para aquellas personas que quieren un poco de minimalismo con toques tropicales. Como requiere espacios amplios para creer con libertad, una estancia donde pueda ser la protagonista le vendrá genial. Aporta un textura, color y con su frondosidad controlada lucirá perfecta en un rincón, además purifica el aire. 

Esta planta va para espacios con iluminación pobre, como pasillos, vestíbulos y oficinas. Riega una vez a la semana y pulveriza de vez en cuando para mejorar su humedad. Puedes utilizar un abono orgánico una vez al mes y se mantendrá radiante y feliz. Visualmente, esta planta es de extremos, así que prueba combinarla con un macetero con una textura o material interesante, que tenga vibras étnicas o naturales, o decántate por un material bien pulido con un toque moderno. 

Orquídeas 

Si eres amante de las flores y quieres una planta minimalista que luzca bien sobre una mesa u otro mueble, necesitas unas orquídeas. Comencemos con las líneas bien elegantes de sus tallos delgados y hojas verdes brillantes; pero las verdaderas protagonistas son sus flores increíbles y elegantes. Puedes encontrarlas de diversos colores y variedades, como las orquídeas tigre, así que podrás crear composiciones interesantes con ellas. 

Cuidar estas plantas es más fácil de lo que crees. A las orquídeas les encanta la luz indirecta, jamás las ubiques en un lugar donde reciban luz del sol directa porque quemarás sus hojas y flores. Debes regar una vez a la semana por inmersión, es decir poniendo la maceta en un cubo con agua por unos 10 minutos y luego dejarla escurrir. Puedes pulverizar sus hojitas con agua para mantenerlas frescas, pero sin regar las flores para que no se manchen. 

Euphorbia Acrurensis 

Quieres una planta que sea muy fácil de cuidar, llamativa, con líneas bien definidas y que sea el epítome del minimalismo respecto a sus cuidados, entonces tienes a la Euphorbia Acrurensis. Este cactus es gigante y será un punto focal increíble en tu espacio. Imposible no enamorarse de su porte recto y sus formas interesantes. Busca una maceta bien llamativa para acompañarla, prueba con un color interesante, que haga contraste con esa base monocromática. Este es el momento de jugar con colores y texturas.

A esta belleza sólo debes regarla de forma ocasional, dejando que el sustrato se seque bien entre riego y riego. No debes pulverizarla ni nada, pues esta humedad le causará manchas. En cuanto a su ubicación, ponla donde reciba sol directo o en un lugar muy bien iluminado. Cerca de las ventanas le vendrá muy bien. ¿Quieres un dato interesante sobre esta planta? Purifica el ambiente y mejora los niveles de oxígeno, sobre todo en la noche así que es perfecta para tu habitación. 

Planta Cuervo 

La planta cuervo es de mis preferidas, no sólo porque es muy fácil de cuidar, sino porque sus hojas verdes brillantes y dispuestas de forma simétrica en sus tallos largos son muy armoniosas y si bien pueden tener algo de volumen, no son aparatosas y lucen muy pulcras; perfectas para espacios minimalistas. Puedes ubicarlas sobre una mesa o repisa, pues tienen un porte medio; aunque pueden ponerse altas con el tiempo si son muy felices y sanas. 

Cuidar a esta guapura es demasiado sencillo, en serio es prácticamente inmortal. Requiere poco riego, deja secar bien el sustrato entre cada riego. Prefiere los lugares iluminados pero nunca donde la alcancen los rayos del sol, porque se quema en un santiamén. Esta es una de esas maravillosas plantas purificadoras, así que eliminará toxinas del aire mientras luce preciosa. 

Alocasia Zebrina 

Siento que muchas personas se pasan un poco con la sobriedad cuando decoran al estilo minimalista, así que puede parecer un poco aburrido. Si sientes que a tu espacio le falta ese no se qué, no dudes en agregar una Alocasia Zebrina. Esta planta te dará todo el drama e impacto visual que necesitas: enamórate de esos tallos alargados, decorados con exóticas líneas y que terminan en esas hojas gigantes, verdes, brillantes y lanceoladas. El porte es alto, así que puedes ubicarla en algún rincón o junto a algún mueble para darle más protagonismo. 

La Alocasia es una planta de interior que prefiere la luz abundante pero indirecta, los rayos del sol quemarán sus hojas pero si está en un lugar muy oscuro, perderá sus hojitas. Debes regar apenas una vez a la semana, es mejor que dejes secar el sustrato entre riegos y no pulverices sus hojas. Si tiene un buen drenaje y muchísima luz, te regalará su gloriosa presencia por mucho tiempo. 

Suculentas y cactus

La delicadeza geométrica y las lineas interesantes de los cactus y suculentas los han convertido en los consentidos por excelencia de los minimalistas. Hay de todos los tamaños y portes, pueden vivir en terrarios, además puedes crear composiciones interesantes. Para mesillas, escritorios y casi cualquier superficie puedes adquirir un juego de mini macetas con personalidad y plantar algunas suculentas. Son el toque delicado, perfecto y además fácil de cuidar. 

Los cactus y suculentas requieren mucha luz, mejor si reciben los rayos directos del sol por algunas horas al día. Esto les permitirá crecer manteniendo su porte y sus líneas perfectas. Deja secar bien el sustrato entre riegos, esto es porque el exceso de humedad es perjudicial. Son plantas perfectas para principiantes y te aseguro que terminarás coleccionando algunas, porque son tan discretas que podrás tener varias sin que el lugar luzca abarrotado. 

Bambú de la suerte 

El bambú de la suerte tiene fama de atraer la suerte y prosperidad según los preceptos del Feng Shui, pero la verdad es que es la planta perfecta para decoraciones minimalistas, sobre todo porque tiene esta energía zen gracias a sus líneas simples y rectas. Tiene un color guapísimo, puedes encontrarlos trenzados o con formas caprichosas y además quedan muy bien en recipientes de cristal. Como pueden sobrevivir sin sustrato, son muy fáciles de cuidar pues sólo debes reemplazar el agua de vez en cuando. 

Aprovecha el hecho de que no necesitan sustrato para jugar con los maceteros o recipientes contenedores. Nada es más moderno y minimalista que el cristal, pues tiene una apariencia ligera, que deja pasar la luz. Son la adición ideal para dar color a tus espacios. 

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Sobre la autora
Ame Rodríguez

Dedicada a crear un ejército de cactus, suculentas, poodles y gatos que me ayuden a conquistar el mundo. En el poco tiempo libre que me queda, juego, escribo y bailo.

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