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Guía de cuidados de la Alocasia Amazónica

La alocasia amazónica es una de esas plantas que se robará todas las miradas, pues tiene una forma y colores preciosos que son imposibles de ignorar. Sus hojas son verde oscuro, surcadas por líneas blancas muy bien definidas, tienen una forma lanceolada y un brillo natural que te cautivarán. Además hay algo imponente en el tamaño de sus hojas que ha hecho que se convierta en una de mis variedades de alocasia favoritas. Si cuidas un par de detalles, descubrirás que es una planta perfecta para tener en el interior y que no es difícil de cuidar. Presta atención a todos los puntos que te explicamos en esta breve guía de cuidados de la Alocasia Amazónica y libera su belleza exuberante y natural.

Curiosidades sobre la Alocasia Amazónica 

  • Aunque su nombre te sugiera otra cosa, la Alocasia Amazónica es una planta originaria del sureste asiático.
  • Esta planta también es conocida como Oreja de Elefante o Máscara africana.
  • Es una planta perenne, es decir que tiene un ciclo de vida superior a los 2 años siempre y cuando cuides bien de ella.
  • Las alocasias se caracterizan por tener un rizoma subterráneo, que es una raíz gruesa que funciona como una reserva de nutrientes. De este rizoma nacen las hojas y flores. 
  • Puede alcanzar hasta 60cm de altura o más, siempre que tenga el espacio suficiente para que sus raíces se desarrollen. También puede ponerse muy frondosa y alcanzar los 60 cm de ancho.
  • Para esta planta el aspecto más crucial para asegurar su crecimiento y éxito es la humedad.
  • La Alocasia Amazónica tiene la capacidad de florecer, aunque rara vez lo hace. La flor (que en realidad es una bracera) es similar a las flores del lirio de la paz aunque un poco más bulbosa, lo que no es de extrañar pues ambas pertenecen a la misma familia, las Araceae.
  • Es una planta venenosa. Tiene un compuesto llamado Oxalato de Calcio que causa problemas respiratorios. Aléjala de niños pequeños y mascotas que puedan morderla.

Cómo cuidar de la Alocasia Amazónica 

Iluminación

La Alocasia Amazónica ama la luz. Prefiere los ambientes bien iluminados pero nunca el sol directo. Recuerda que ella proviene de un bosque tropical, donde está protegida por los árboles más altos y frondosos, así que procura tenerla en semi-sombra. Para garantizar que crezca de forma adecuada, gírala de vez en cuando para evitar que todas las hojas queden mirando en la misma dirección. Esto hará que se desarrolle de forma pareja y  luzca más frondosa. 

Riego

A las alocasisas les gusta tener el sustrato húmedo, pero sin encharcarlas. Es mejor regar en las mañana, para que se sequen durante el día y tengan tiempo de drenar el agua de las raíces. Debes regar generosamente en primavera, pero comenzar a disminuir la frecuencia y cantidad de riego cerca del otoño y el invierno, pues en estas temporadas son más propensas a que el exceso de humedad pudra el rizoma. En estas estaciones, permite que el sustrato se seque entre cada riego. 

Temperatura

La oreja de elefante es una planta tropical, así que si se expone a temperaturas demasiado bajas puede morir o en el mejor de los casos, entrar en periodo de reposo. Evita que reciba temperaturas inferiores a los 18°C. En invierno es mejor dejarla dentro de casa, donde podrá recibir una temperatura estable y cálida. 

Humedad

Tu alocasia requiere un ambiente húmedo para crecer feliz, contenta y con muchas hojas brillantes. Para ellos puedes pulverizar las hojas con agua fresca un par de veces a la semana y mantenerla agrupada con otras plantas, pues tenerla con sus amigas verdes creará una burbuja de humedad en la zona. Otro truco es colocarla sobre un plato lleno de guijarros, en donde pondrás un poco de agua. El objetivo es que el calor evapore el agua, sin que esta toque las raíces. No está de más recomendar que la mantengas lejos del radiador y/o aire acondicionado, para que no le roben humedad. 

Sustrato y Fertilizantes

Esta planta no es demasiado exigente con el tipo de sustrato que le proporcionas. Una mezcla de sustrato orgánico universal, con un poco de turba y algo de arena para facilitar el drenaje le vendrá muy bien. Es importante poner una capa de trozos de terracota, guijarros o similar para que escurra muy bien el exceso de agua del riego. 

En cuanto al fertilizante, debes abonarla en primavera y verano, cada 3 semanas. Puedes usar un fertilizante equilibrado NPK (puedes leer más sobre el tema de los fertilizantes en este artículo). Evita fertilizar en invierno, que es su época de reposo. 

Poda, Trasplante y Propagación

Nunca podes tu alocasia, no hace falta. Las hojas que están amarillas, quemadas o deterioradas pueden retirarse fácilmente con un pequeño tirón.  Puedes cambiar de maceta tu planta cada 2 años, de ser posible al final de me de febrero. Al hacerse al comienzo de la primavera tendrá tiempo de crecer y expandirse en su nueva maceta. La propagación puede hacerse dividiendo el rizoma, lo que es una operación delicada que es mejor dejar a los profesionales. Pon atención por los posibles hijitos que pueden salir en la base de la planta, pues esos puedes trasplantarlos sin tanto problema. 

Lo que más me gusta de esta planta es que es muy llamativa, puede convertirse en el punto focal de cualquier espacio, pero no es tan grande o invasiva como la Monstera, que se expandirá tanto como se lo permitan. La Alocasia Amazónica tiene mucho impacto visual, pero conserva las formas y la sobriedad. Es una excelente adición para tu colección de plantas de interior. 
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Sobre la autora...
Ame Rodríguez

Dedicada a crear un ejército de cactus, suculentas, poodles y gatos que me ayuden a conquistar el mundo. En el poco tiempo libre que me queda, juego, escribo y bailo.

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